lunes, 19 de marzo de 2012

360° SAVIA MILAGROSA

ENFERMEDADES COMO EL CÁNCER O EL SIDA ENCUENTRAN UN ALIADO EN EL ALOE. ES EL COMPLEMENTO PERFECTO PARA OPTIMIZAR CUALQUIER TRATAMIENTO
EL ALOE Y EL CÁNCER
El vínculo entre la planta y esta enfermedad ha generado mucho revuelo en el último año desde que apareció un monje franciscano de Judea, llamado Fraile Romano, que proclamó que el cáncer se podía eficazmente curar con una receta casera de aloe sin necesidad de hacer milagros. Miel de abejas y sábila combinado con whisky, tequila o aguardiente. La noticia vino acompañada de un grupo de testigos aparentemente curados en su totalidad de cualquier tumor cancerígeno. Pero también causó alarma entre médicos y especialistas del tema, quienes se veían incapaces de corroborar que el aloe vera cura el cáncer en su totalidad. La idea no es llenar de falsas esperanzas a los convalecientes de esta enfermedad, pero lo que sí se puede asegurar es que la sábila es un restaurador natural que refuerza al sistema inmunológico, y su ingesta podría prolongar la supervivencia de los pacientes.
Es por eso, que el aloe vera es un complemento ideal para los tratamientos de cáncer gracias a sus componentes inmunoestimulantes, los llamados gliconutrientes: manosa, glucosa, fucosa, xilosa, N acetil glucosamina, galactosamina y neuraminico. Éstos son una especie de mensajeros de las necesidades de las células, como nutrición, reparación, protección y también, para alertar al sistema inmune. Según explica el Doctor Juan Carlos Méndez, médico cirujano especialista en medicina antienvejecimiento. Estos componentes actúan aumentando la liberación de citoquinas, las proteínas que regulan la función de las células, agentes responsables de la comunicación intercelular, que a su vez activan los macófagos y linfocitos NKC, encargados de detener y destruir las células que forman el tumor cancerígeno. Es por esto, que el aloe ostenta un papel importante en los tratamientos contra esta enfermedad.
En muchos estudios se ha comprobado que la sábila puede prevenir hasta un 100% el cáncer de colon, siempre y cuando éste no sea provocado por factores genéticos. Los tóxicos que pululan por el colon son lo que sobrecargan y afectan al sistema inmunológico. Este cáncer se deriva en primer lugar por un problema de alimentación; con frecuencia la dieta estándar de cualquier persona está casi desprovista de enzimas y fibra dietética y por eso muchos sufren de estreñimiento. El jugo de aloe puro promueve el equilibrio más favorable de las bacterias gastrointestinales.
EL ALOE Y EL SIDA
El principio activo principal del aloe vera es una sustancia llamada Acemannan. Ésta salvaguarda al sistema inmunológico ya que se deposita en las membranas de las células protegiéndolas contra virus y gérmenes. Su combinación en pacientes con el virus VIH + da resultados muy favorecedores, evitando que el virus se extienda por el organismo y ayudando a la persona a recuperar vitalidad y energía. Los pacientes en tratamientos constantes de sábila demostraron tener menos infecciones, fatiga o diarrea, así como incrementaron el número de glóbulos blancos en la sangre que activan la inmuno-respuesta en la infección.


COMPOSICIÓN DEL ALOE
-Lignina, antroquinonas (aloína, barbaloína, isobarbaloína, antranol, antraceno)
-Vitaminas (A, B1, B2, B6, B9, B12, C, E)
-Minerales (cCalcio, fósforo, potasio, hierro, magnesio, sodio, cloro, cobre, zinc)
-Mono y polisacáridos (celulosa, glucosa, mamosa, aldonentosa)
-Aminoácidos esenciales (isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, teonina, valina)
-Aminoácidos secundarios
-Enzimas

lunes, 5 de marzo de 2012

Aloe Vera o Sábila (Aloe barbadensis Mille)


Se resume la ponencia que sobre los usos terapéuticos del aloe vera desarrolló en mayo de 2002 en el Jardín Botánico de Madrid, en el marco de las Jornadas de Fitoterapia y Etnobotánica, D. Ricardo Gampel Trajterman, farmacéutico y bioquímico dedicado desde hace 30 años al estudio del áloe en Estados Unidos.

Para Ricardo Gampel, inmuno-farmacólogo y especialista en Terapias Naturales por la Universidad de Buenos Aires, la utilización del áloe o sábila corre pareja con el desarrollo de la humanidad desde sus orígenes: está documentada en el inicio de las civilizaciones china, india y sumeria, asiria y el antiguo Egipto, entre los babilonios y los hebreos. Destacan como usos más comunes las referencias al poder regenerador del áloe en heridas, lesiones y quemaduras y para afecciones de la piel, así como bebida para la indigestión y los gases. En el siglo I d.C. Dioscórides, en su herbario griego, hace una amplia descripción de la planta por sus propiedades medicinales y cosméticas. En Estepona (Málaga) e introducida por los árabes crecen las primeras plantaciones de áloe en la península Ibérica, llegando a ser elemento esencial de la medicina popular de la ribera mediterránea hasta que: "El empleo generalizado de la farmacopea moderna lo relegó al olvido junto a la mayoría de las plantas medicinales".

El redescubrimiento del valor terapéutico del áloe se produce durante la segunda guerra mundial: "Las quemaduras causadas en las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki por las explosiones atómicas, se curaron más rápidamente con el áloe y en muchos casos sin dejar señales ni cicatrices".

Variedades y denominaciones

El género áloe pertenece a la familia de las asfodeláceas o liliáceas, familia con plantas tan comunes como ajo, cebolla, espárrago y tulipán. Existen unas 350 variedades o especies reconocidas del género áloe, que crecen en zonas semiáridas de las regiones tropicales y subtropicales, casi todas con alguna propiedad terapéutica, y que pueden ser desde plantas de unos 20 cm. de altura hasta auténticos árboles con más de 20 metros.

Ante la confusión en torno a la denominación de las diferentes variedades, lo que hace que especies distintas de áloe sean conocidas como aloe vera ---aloe verdadero en latín---, para Gampel sólo debe llamarse así a la especie aloe barbadensis miller . Una correcta denominación es importante ya que no todos los aloes tienen iguales características. Según Gampel: "Hoy en día, prácticamente se limitan a dos las especies de áloe utilizadas con fines medicinales. El aloe ferox miller o aloe del Cabo, a partir del cual se obtiene principalmente acíbar, y el aloe barbadensis miller, originario de Barbados y a partir del cual se obtiene acíbar y gel de áloe".

Debido a su fuerte demanda, la especie aloe barbadensis miller experimenta un incremento de las zonas de cultivo, por lo que ha sido introducida en muchas regiones de las zonas más cálidas de Estados Unidos, México, Antillas, Bahamas, Venezuela, Grecia, Marruecos, Israel, Egipto, Arabia, Argelia o India. También hay plantaciones de aloe barbadensis en Andalucía, Baleares y Canarias. Del áloe se utilizan las hojas basales, duras, gruesas y carnosas, recolectadas a partir de la planta adulta de más de 3 años y no más de 5, de la que se obtienen el acíbar y el gel de aloe vera.

Derivados del aloe. Gel, jugo y zumo

"Tanto el gel como el acíbar se obtienen a partir de las hojas frescas. Pero son productos muy diferentes tanto desde el punto de vista químico como farmacológico y terapéutico, por lo que no deben ser confundidos", afirma Ricardo Gampel.

El acíbar, látex o exudado obtenido por incisión de las hojas frescas de las especies de aloe ferox y barbadensis, es de color amarillento oscuro, con gusto amargo y nauseabundo. Sus principios activos son derivados hidroxiantracénicos de acción laxante o purgante. Este látex se condensa y deseca para obtener una masa cerosa quebradiza, de color oscuro entre marrón rojizo y negro, que apelmazado y en forma de terrones similares al barro seco recibe el nombre de acíbar. Pulverizado es incorporado a preparados farmacéuticos laxantes.

El gel de aloe vera es un líquido claro y mucilaginoso de color blanco o ligeramente amarillento, casi transparente, obtenido al triturar las hojas de variedades cultivadas de aloe barbadensis sin eliminar la pulpa. Los polisacáridos son sus principales constituyentes y no contiene derivados antraquinónicos de acción laxante. Tras tratar por métodos físicos el gel de aloe vera se obtiene el jugo o zumo de aloe, que debe ser convenientemente conservado y estabilizado, ya que es sensible a la luz y al calor y puede deteriorarse rápidamente.

El jugo y el zumo obtenidos a partir del gel de aloe barbadensis están libres de aloína y demás sustancias antraquinónicas laxantes, por lo que pueden tomarse con toda seguridad por vía oral, garantizan el contenido de polisacáridos biológicamente activos, y mantienen el color y el sabor, no del todo desagradable, del gel de aloe vera.

El concentrado de aloe es un gel de aloe vera del que se ha eliminado el agua. El extracto de aloe es una solución acuosa o con otros disolventes que contiene menos del 10% de gel de aloe vera. El aceite de aloe vera es la fracción lipídica obtenida de las hojas de aloe barbadensis miller.

Composición química del gel

Su composición y propiedades físico-químicas y farmacológicas pueden variar en función de la lluvia o el riego, del terreno, de la época de recolección de las hojas y de su edad y almacenamiento, y según la forma de obtención del gel y su almacenamiento.

Un 99,4% del peso del gel de aloe vera es agua. Más del 60% de los sólidos totales son polisacáridos mucilaginosos ligados a azúcares como glucosa, manosa, ramnosa, xilosa, arabinosa, galactosa y ácidos urónicos. El mucílago está compuesto de diferentes polisacáridos neutros, ácidos y acetilados (mananos, glucomananos, galactomananos, ...), responsables de la gran capacidad que tiene la planta para retener agua y gracias a la cual puede sobrevivir en condiciones de sequía. Los polisacáridos mucilaginosos son los principios activos responsables de la actividad biológica del gel de aloe vera, y entre ellos Ricardo Gampel destaca el acemanano: "Que ha despertado gran interés por sus propiedades farmacológicas y como componente activo importante del gel de aloe" y el aloérido: "Polisacárido de elevado peso molecular recientemente identificado, constituído por glucosa, galactosa, manosa y arabinosa, y que según parece posee una actividad inmunoestimulante superior a la del acemanano".

Siguiendo a Gampel, los restantes sólidos que componen el gel de aloe vera, que también pueden contribuir a su actividad terapéutica, son sales orgánicas y ácidos (glutámico, málico, salicílico, cítrico, lactato magnésico, oxalato cálcico, ...), enzimas (celulasa, carboxipeptidasa, bradikininasa, catalasa, amilasa, oxidasa, tirosinasa), sapogénicas, taninos, esteroles, triglicéridos, aminoácidos (lisina, histidina, glutamina, arginina, ácido aspártico, asparagina, treonina, serina, ácido glutámico, glicina, alanina, valina, metionina, isoleucina, leucina, tirosina, fenilalanina y triptófano), RNA y trazas de alcaloides, de vitaminas (betacaroteno, B1, B2, B3, B6, C, E, colina, ácido fólico) y de minerales (aluminio, boro, bario, calcio, cromo, cobre, hierro, potasio, magnesio, sodio, fósforo, estroncio, silicio). No debe contener nunca en cantidades apreciables derivados hidroxiantracénicos o antraquinonas de acción laxante.

Actividad sobre órganos y sistemas

Con abundantes y documentadas referencias de estudios in vitro, en animales y en humanos, Ricardo Gampel desarrolló las propiedades y aplicaciones del aloe vera. Respecto a su actividad sobre la mucosa gastroduodenal destaca el efecto protector ante lesiones de la mucosa gástrica, su actividad antiulcerosa, y de inhibición del crecimiento de helicobacter pylori. El acemanano presente en el aloe vera podría ser útil en enfermedades inflamatorias intestinales como la de crohn o la colitis ulcerosa.

En el sistema endocrino resalta la actividad hipoglucemiante e hipolipemiante: "El aloe vera administrado por vía oral es capaz de reducir los niveles de glucosa en sangre, ... Puede tener también cierta actividad sobre los niveles sanguíneos de colesterol y triglicéridos, aunque el mecanismo de acción no ha sido dilucidado".

En cuanto al sistema inmune el aloe tiene actividad inmunomoduladora y antimicrobiana frente a un amplio número de microorganismos, bloquea la reproducción del VIH y de los herpesvirus y estimula la actividad de los monocitos y macrófagos. El aloe vera, activo en situaciones de inmunosupresión, es también efectivo en la prevención de estados de inmunosupresión inducidos por radiación ultravioleta y en la prevención de infecciones víricas respiratorias (gripe, resfriado, laringitis) por inducir la formación de anticuerpos. Tiene asimismo actividad antiinflamatoria: inhibe la síntesis de prostaglandinas y reduce la migración e infiltración de leucocitos, la liberación de histamina y la síntesis y secreción de leucotrienos: "La actividad antiinflamatoria del gel de aloe vera se sinergiza con el resto de propiedades (cicatrizante e inmunoestimulante) para facilitar la curación de heridas o frente a procesos artríticos (por sus propiedades antiinflamatoria e inmunomoduladora)".

Para Gampel: "El aloe vera presenta propiedades anticancerígenas y antitumorales. Especialmente en los sarcomas blandos, el acemanano es capaz de reducir el crecimiento del tumor o producir regresión del mismo. Esta actividad antitumoral, junto a las propiedades inmunoestimulantes y protectoras de las lesiones inducidas por radiación, determinan la posible aplicación del aloe vera en la prevención de melanomas y cánceres de piel", por lo que se han iniciado estudios para evaluar la actividad antitumoral del acemanano y otros polisacáridos del aloe.

En relación a la piel y las mucosas destacan las propiedades de cicatrización y regeneración. El aloe vera, ingerido o en aplicación externa, facilita la curación de heridas, quemaduras y lesiones epidérmicas y reduce el dolor: "Se ha mostrado especialmente eficaz en las quemaduras inducidas por radiación, incluídas las solares, y en lesiones subsiguientes a tratamientos con radioterapia. El gel de aloe aumenta el correcto entrelazado de las fibras de colágeno sobre la zona lesionada debido a la regeneración celular y tisular promovida por las glicoproteínas, la reepitelización y angiogénesis favorecida por la alantoína, y el efecto antiinflamatorio y antimicrobiano de los polisacáridos y compuestos fenólicos". También facilita la curación de llagas y ulceraciones bucales o lesiones inflamatorias irritativas de la mucosa gastro-intestinal.

En situaciones donde la curación de heridas se ve afectada y retardada, por ejemplo diabetes, el aloe es especialmente eficaz: "No sólo disminuye el tiempo de curación de las lesiones, sino que mejora el flujo sanguíneo y mantiene una mayor sensibilidad en la zona lesionada en comparación con otros tratamientos".

No menos importante es su actividad antipsoriásica. Gampel explica que la penetración de los polisacáridos del gel de aloe vera a través de la piel favorece su humectación, ocluye la dermis e inhibe la formación de las placas psoriásicas, de modo que puede reducirse de manera significativa la duración de los brotes.

Ricardo Gampel considera que las alteraciones producidas en la piel por la edad y por las radiaciones solares se deben a que los cambios degenerativos son superiores a la capacidad regenerativa, lo que se plasma en la aparición de arrugas y cambios en su pigmentación. El gel de aloe, en palabras de Gampel: "Previene el fotoenvejecimiento prematuro, restablece el equilibrio entre los cambios degenerativos y regenerativos y estimula la síntesis de colágeno y de las fibras de elastina de la piel. El gel de aloe incrementa el contenido de colágeno soluble e inhibe los enzimas responsables de la formación y acumulación de melanina en la piel, que darían lugar a la aparición de manchas o zonas de hiperpigmentación"

Aplicaciones e indicaciones

Por vía oral el aloe vera es un gran regulador, depurativo y tonificante general de los órganos y sistemas corporales. Recomendado por sus propiedades cicatrizantes en úlceras y problemas gastrointestinales irritativos, inflamatorios, fermentativos o infecciosos, y por sus propiedades inmunoestimulantes si se requiere un aumento de las defensas naturales en casos de infección respiratoria, urinaria o ginecológica.

Se recomienda para depurar y desintoxicar en afecciones hepatobiliares y ante una acumulación de toxinas en reumatismo, artritis, procesos alérgicos como rinitis o asma, gota, y afecciones dermatológicas como acné, dermatitis o eccemas. Ayuda a regular y depurar el organismo y a controlar los niveles de colesterol, glucosa y ácido úrico, así como la tensión arterial, la circulación venosa y el metabolismo general, por lo que puede ser útil como complemento en dietas de control de peso.

Aplicado externamente es antiinfeccioso, antiinflamatorio y suavizante, favorece la cicatrización y regeneración de la piel y alivia y cura heridas, llagas, eccemas, psoriasis, golpes, dolores musculares o articulares, acné, manchas en la piel, etc. Alivia el dolor, la irritación, el picor y la inflamación. Aplicado en compresas en los días siguientes a la quemadura, solar o no, calma y acelera la regeneración de la piel dañada.

Para resumir, en uso interno y externo el aloe vera está indicado en afecciones dermatológicas e infecciones exantemáticas (sarampión, varicela, rubeola, herpes), afecciones de la mucosa gástrica e intestinal (gastritis, hiperacidez, úlcera gastroduodenal, infecciones gastrointestinales y enfermedades inflamatorias intestinales como crohn, colitis ulcerosa y colon irritable) y de la mucosa bucal (aftas, gingivitis, periodontitis, candidiasis bucal y esofágica), estados de inmunosupresión, procesos inflamatorios y autoinmunes tipo artritis, procesos tumorales, prevención de estados de inmunosupresión y procesos infecciosos, hiperglucemias e hiperlipidemias.

Precauciones

En uso externo no se han descrito reacciones adversas y las reacciones alérgicas son muy raras. En uso interno el gel de aloe vera se considera seguro y no se conocen interacciones.

Los jugos obtenidos a partir del gel de aloe vera deben ser biológicos y no contener sustancias antraquinónicas. Los derivados antraquinónicos pueden originar cuadros diarreicos y cólicos intestinales, y su uso crónico puede producir pérdida de potasio, deshidratación y dependencia de laxantes.

Para comprobar el origen y la autenticidad del aloe vera, un grupo de fabricantes norteamericanos funda en 1990 el IASC (Consejo Científico Internacional del Aloe), cuyo sello, garantía de control y calidad del aloe americano, se ha convertido en sinónimo de seguridad del aloe vera.

Los efectos saludables de la planta aloe vera son conocidos desde hace cientos de años. Se la suele utilizar para ayudar a sanar quemaduras y lastimaduras e incluso tiene efectos analgésicos. Ahora también se comprobaron efectos positivos en encías y dientes dañados. Desde la década del ´30 es un ingrediente muy común en todo tipo de cremas y pomadas utilizados para calmar quemaduras de sol, pequeños cortes en la piel, irritación, inflamaciones y otro tipo de molestias similares. En los últimos años también se está popularizando su uso como ingrediente activo en las pastas de dientes. Y, según informa una noticia aparecida en la revista médica publicada por la Academia de Dentistas de los EE.UU., los efectos del aloe vera en la boca son efectivos para limpiar, calmar molestias y ayudar a evitar caries. En concreto, la pasta o gel realizado en base a aloe vera logra eliminar, con efectividad, la microflora de bacterias patogénas que se alojan en los rincones de la boca.

FUENTE: http://www.herbogeminis.com

Testimonios de la gente que se ha curado con el Aloe Vera


Aloe Vera y la caída del cabello o alopecia


Diversos estudios cientificos comprueban los múltiples beneficios de la planta.

Muchos de ellos aseguran que el Aloe Vera tiene capacidad para estimular la regeneración celular, la reparación de los tejidos, la cicatrización y nutrición capilar.

Se la conoce como una de las mejores fuentes naturales para mantener un cabello sano, ya que nutre profundamente a los folículos pilosos y favorece a que los mismos entren en su etapa activa, que es cuando generan el cabello.

Todo esto se debe a una combinación ideal de moléculas activas que hacen de esta planta un eficaz tratamiento natural para estimular el crecimiento del cabello, detener su caída, y lograr que crezca sano y fuerte.

¿Cómo actúa el Aloe Vera en la alopecia?

No se puede afirmar que el Aloe Vera haga crecer el pelo, no es un crecepelos ni ningún remedio milagroso, lo único que se puede afirmar es que previene y detiene la caida del cabello en muchas circunstancias, pero no hace crecer el pelo ; solo que actua sobre diversos factores que aceleran o favorecen la caida:

* Regula la caspa.
*Activa la circulación sanguinea de la zona.

* Ayuda a quitar los eczemas que se producen en el cuero cabelludo.
*Regula la excesiva secrección de las glandulas sebaceas, responsables en gran medida de muchas alopecias por el exceso de secreción.

Las posibilidades para su utilización son muy variadas .

Por un lado se puede aplicar directamente el gel que se extrae de la planta sobre el cuerpo, rostro y cuero cabelludo; y por el otro lado, se elaboran productos naturales en base al gel purificado y estabilizado, que dan como resultado productos que se ofrecen al mercado tales como líneas capilares, corporales y productos alimenticios que contienen Aloe Vera.

FUENTE: http://blog.casapia.com

domingo, 4 de marzo de 2012

LA HISTORIA DEL ÁLOE VERA

Desde tiempos remotos en la historia, todas las civilizaciones la han usado, aquí un breve recorrido por la ruta del áloe vera a través de la historia.

( Aloe Vera), un milagro que cura el cáncer


Una sencilla receta basándose en sábila (aloe), preparada por un sacerdote FRANCISCANO, que no se opone a revelarla, causa revuelo en las montañas de Judea, “No es un milagro, tu puedes curar el cáncer y otras enfermedades”. Remedio Natural contra el Cáncer.
Este remedio se le debe a un Fraile Franciscano, que lo llaman, en Belén (brasil), Fraile Romano, de origen brasileño. Actual maestro del seminario de Belén. Su fama a través de toda Judea, se va extendiendo y como el expresa: Yo curo el cáncer y cualquier persona puede hacerlo, sin hacer milagros, simplemente aplicando los productos que produce la madre naturaleza.
Antes de darles la receta, quiero decirles mi experiencia personal sobre la Bendita Receta.
Tengo conocimiento de varias personas que se han curado, después de beber el brebaje, a las cuales les dan menos de un mes de vidas, por el padecimiento de diferentes tipos de canceres terminales.
Luego del conocimiento de las virtudes de este medicamento totalmente natural, me he propuesto hacerlo circular, por esta vía, para que cualquier persona que tenga un amigo, pariente relacionado con esta terrible enfermedad prepare la receta y se lo de a tomar. Ya verán el resultado a la semana de estar tomándolo, se los aseguro, es algo que trabaja rápidamente.
“Yo curo el cáncer, tú puedes curar el cáncer y cualquier persona que lo quiera lo puede curar, sin hacer milagros, simplemente aplicando los elementos que produce la naturaleza. La Naturaleza tiene r
La receta es:
- ½ Kilo o litro de miel pura de abejas.
- -dos (2) hojas grandes o tres (3) pequeñas de la planta llamada sábila (en otros países se conoce como ALOE).
- Tres (3) cucharadas de coñac, whisky, tequila o aguardiente (esto se usa como vaso dilatador).
Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila (aloe), se cortan estas en pequeños trozos, luego se introducen todos los elementos, antes citados, en una batidora eléctrica o licuadora. Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa. Ya esta lista para tomar.
Se puede dejar fuera de la nevera o ponerse en el refrigerador, al gusto de cada cual.
No debe quitarle la cáscara a la sábila (aloe), ni colar el remedio.
Fray Romano dice que debe tomarse una cucharada grande, tres (3) veces por día, 15 minutos antes de cada comida.
Esto debe hacerse agitar el frasco antes de cada toma.
El fraile advierte que si después de haber tomado la bebida salen abscesos en la piel, esto es buen síntoma.
Continua diciendo que si después de la primera toma no se han obtenidos los resultados deseados, repetir después de haberse hecho los exámenes pertinentes a ver si el tumor no ha cedido, beber 4 veces mas, hasta la curación total.
La fama de Fray Romano, franciscano brasileño, actual maestro del Seminario de Belén, se va extendiendo por las montañas de Judea
Desde hace seis (6) años que el fraile esta usando esta receta, gratuita, con óptimos resultados.
Ha curado a varias decenas de personas en Belén y sus alrededores.
El dice que no solo cura el cáncer, sino que también lo previene.
Cura el cáncer de la piel, del cerebro, del pulmón, de la próstata, la leucemia, etc., etc.… ….
También cuenta que últimamente ha curado a una religiosa italiana de 29 años, enferma de esclerosis.
Cabe hacer mención que no solo es para curar el cáncer, es un restaurador de células natural, y refuerza nuestro sistema inmunológico.
¿este tratamiento cura toda clase de cáncer? Si.
¿Qué tipos de cáncer cura de hecho? Todos.
Se sabe que ha habido muchas curaciones de muchas clases de cáncer: cáncer de piel, de garganta, del seno, del útero, de próstata, del cerebro, del hígado, del intestino, de leucemia, etc.…

TESTIMONIOS
Señores: Quiero comentarles que mi mamá tenía diagnosticado un enfisema pulmonar que la estaba devastando. Tenía 15 manchas en los pulmones que no lograba controlar. Empezó a tomar el tratamiento del sacerdote Romano Zago y déjenme decirles, que he sido la fiel testigo de la maravilla de ese remedio. Justo el día en que le harían la biopsia para definir qué tipo de masas tenía, el médico que la operaría, decidió revisar la ultima tomografía que ella se hizo y para sorpresa de todos, los pulmones de mi mamá estaban completamente limpios, solo quedó una masa que estaba aguadándose y de no deshacerse por completo, dijo que se calcificaría. El médico le dijo que no entendía lo que sucedía pero que definitivamente su fe había sido muy fuerte para dejarse limpiar sus pulmones con este tratamiento. Así que de corazón les digo, háganlo con mucha fuerza de voluntad y sobre todo, con su fe puesta en Dios que todo saldrá bien. Desde su sanación, ha hecho el mismo tratamiento con otras personas que han sido declaradas con cáncer y hasta el momento, una de ellas ha sanado, mientras las demás siguen mejorando su cuadro clínico. Que Dios les bendiga y pónganse en sus manos. Fraile Romano Zago, que el Señor le bendiga por no practicar el egoísmo de su conocimiento y sanar a los demás con este descubrimiento.
Maritza López
Junio 22 – 2009

Quién es el Padre Romano Zago?


Romano Zago, de ascendencia italiana, nace el 11 de abril del 1932 en Brasil, en el actual municipio de Progreso. Con sólo once años entra en el seminario Seráfico "San Francisco" de Taquari donde termina sus estudios. Se hace novicio en el 1952. Estudia Filosofía en Daltro Filho y Teología en Divinípolis, en el Mato Grosso. Se ordena como sacerdote en la Orden de los Frailes Menores y muy pronto recibe el nombramiento como profesor en el seminario de Taquari donde había iniciado sus estudios. En el 1971 consigue también el título de licenciado en Letras y enseña Francés, Español, Portugués y Latín en diversos centros pertenecientes a su Orden. En 1991 es enviado a Israel, donde continúa su labor de enseñanza a los jóvenes.
Actualmente vive y trabaja en Brasil, a donde regresó al término de su misión en Tierra Santa.
Una bebida "extraordinaria"
Es en Israel donde el Padre Romano realiza su descubrimiento. El Aloe vera, o Sábila, muy abundante en la región, es la "materia prima" en la que concentra su atención en los momentos de ocio. "Ya conocía la planta - declarará después el religioso - En Brasil, mi madre nos la daba siempre como lenitivo, cuando de niños nos heríamos mientras jugábamos o para tantos otros pequeños percances relacionados con daños físicos. Pero entonces no creía que una planta tan menuda y difundida pudiese tener un poder curativo tan grande".
Mezclando el jugo que se obtiene al batir las hojas de la planta con simple miel de abejas y aguardiente, se consigue un compuesto con unas propiedades curativas extraordinarias. Sus primeros "pacientes", a quienes el Padre Romano da algunas dosis de la solución, son sus conciudadanos cristianos, hebreos, y musulmanes, indistintamente.
La investigación del Padre Romano Zago se publica en la conocida revista "Tierra Santa" y en otras importantes publicaciones especializadas. Así comienza la notoriedad para el monje franciscano y su elixir de larga vida. A su regreso a Brasil en 1995, el Padre Romano Zago divulga ulteriormente su fórmula, y empieza a dedicarse de forma continua a sus experimentaciones y al cuidado de los enfermos más graves y desesperados. Convencido por las numerosas curaciones asombrosas, recoge su experiencia en el libro “O cancer tem cura” (“Di cancro si può guarire” - “Es posible sanar del cáncer”) edición italiana Adle ediziones, Padua), en el cual el Padre Romano expone con sencillez y claridad la práctica de la cura de la “enfermedad del siglo” a través de su bebida extraída del Aloe. “Si algunos se han curado valiéndose de este método simple y económico, ¿por qué non darles la misma oportunidad a más personas? Este es mi único objetivo”, explica en su libro el Padre Romano Zago.

En el volumen, entre otros capítulos dedicados a explicar la fuerza del preparado, respondiendo también con precisión a algunas de las preguntas más comunes que pueden surgir frente a las posibilidades revolucionarias del producto, destaca el capítulo “Internacionalización de la fórmula”. En él se explica que la bebida a base de Aloe ha recibido poco a poco gran acogida en muchos países, adquiriendo dignidad de tratamiento completo contra graves enfermedades, y se recogen numerosísimos testimonios de personas completamente curadas gracias a la ingestión de este líquido.

En 1998, el Padre Romano Zago autorizó a una industria brasileña a producir en su nombre el compuesto a base de Aloe. Y fue entonces cuando comenzó la historia del “Aloe vera del Padre Romano Zago” , bebida elaborada conforme a la fórmula original, y comercializada en muchos países.
En él mismo año se creó la Fundación "Fray Romano Zago", que además de ocuparse en tareas humanitarias de ayuda a personas con dificultades y de solidariedad en general, realiza una intensa actividad de difusión e investigación de las ventajas y de las propiedades curativas de los productos naturales, entre lo que el Aloe ocupa, obviamente, un lugar de primer plano.

Cómo descubre la fórmula
“Honestamente no pretendo ser considerado como el creador o el inventor del método, ni mucho menos presentarme como el pionero, o sea, como el primero que ha aplicado esta fórmula con éxito. Eso no se correspondería con la realidad. Otros, mucho antes que yo, deberían atribuirse legítimamente ese derecho”. (“Di cancro si può guarire” - “Es posible sanar del cáncer” ediciones Adle, Padua, pag. 5).
Con estas palabras, el Padre Romano Zago quiere resaltar el hecho de haber sido el principal difusor, aunque no el inventor de la fórmula. En realidad, él la ha recogido de la sabiduría popular, de la gente de las chabolas con quien él trabajaba y de las enseñanzas de otros padres franciscanos, como el padre Arno Reckzigel, que fue Padre provincial durante su estancia en Rio Grande do Sul.
El mérito del Padre Romano Zago, este humilde pero incansable fraile franciscano, es el de haber perseguido, con gran determinación y constancia, la divulgación de la solución a base de aloe, que él perfeccionó, primero a través de la suministración directa a la infinidad de personas que acudían a él en busca de obtener al menos una esperanza de curación en el momento difícil de la “enfermedad del siglo”, para ellas mismas o para sus familiares; y posteriormente con diversas publicaciones que han dado notoriedad a la fórmula del Aloe vera del Padre Romano Zago incluso en Occidente, entre las cuales “O cancer tem cura”, el libro editado en Italia por Ediciones Adle de Padua con el título “Di cancro si può guarire” (“Es posible sanar del cáncer”) .

La justificación de los ingredientes
El éxito especial de la fórmula se debe a sus tres ingredientes: principalmente, el aloe, además de la miel y el aguardiente. ¿Por qué se han elegido la miel y el aguardiente (o coñac, o brandy) para acompañar las propiedades del aloe? “La explicación es simple” dirá el propio Padre Romano. Y efectivamente es así. La miel, siempre que se trate de miel de abeja, natural y no (demasiado) tratada, tiene la propiedad de transportar, de conducir, las sustancias curativas contenidas en el jugo del aloe hasta los receptores más remotos de nuestro organismo, consintiéndole ejercitar su acción benéfica.
Por su parte, el aguardiente efectúa una acción de vasodilatación, es decir, ensancha los vasos sanguíneos facilitando la depuración general del organismo. La sangre puede así purificarse, eliminando las sustancias patógenas. Por lo demás, el organismo humano no podría absorber íntegramente el líquido viscoso y rico de propiedades, la aloína - que mana de la planta de aloe cuando se le practica una incisión - sin disolverlo en un destilado.

Preparación y suministración - las reacciones de nuestro organismo

Esta es la fórmula definitiva del Aloe vera del Padre Romano Zago.

INGREDIENTES:
Medio kilo de miel de abeja (miel biológica de acacia)
40-50 ml (unas 6 cucharadas) de destilado (aguardiente, coñac, whisky, etc.)
350/400 gramos de hojas de Aloe vera /Aloe Arborescens.

¿CÓMO SE PREPARA?

La respuesta nos la da el propio Padre Zago: “Se eliminan las espinas de los bordes de las hojas y el polvo depositado en ellas, utilizando un trapo seco o una esponja. Después se cortan a trozos las hojas (sin quitar la corteza) y se meten en la batidora junto a la miel y al destilado elegido. Se bate bien y el preparado está listo para su consumo. No hay que filtrarlo, ni cocerlo, sino sólo conservarlo con cuidado en el frigorífico dentro de un envase oscuro, bien cerrado”.
Las dosis que aconseja el Padre prevén la ingestión de una cucharada sopera media hora antes de cada una de las tres comidas principales. Se debe agitar bien el producto antes del uso. Una vez terminado el primer frasco, se recomienda someterse a una visita médica para comprobar el estado de la enfermedad. Según sea el parecer del facultativo, después de una pausa de varios días, se puede repetir el ciclo del tratamiento, hasta la eliminación del mal.
Debe utilizarse una planta madura de aloe, es decir de al menos cuatro años, y es importante que la miel sea también de óptima cualidad y sobre todo natural, precisamente a causa de su carácter de “portadora” de las sustancias benéficas contenidas en el aloe.

Por lo que se refiere a las reacciones que la suministración del aloe puede causar, el Padre Romano Zago advierte que no deben asustarnos. En efecto, suponen la expulsión, la liberación completa de las sustancias impuras por parte de nuestro organismo, y sobre todo, cuando se producen, tienen una duración limitada, de uno a tres días como máximo.

Por tanto, la persona que toma la bebida a base de aloe puede experimentar erupciones cutáneas, o diarrea o en los casos más acentuados, conatos de vómito: pero, según el Padre Romano, ello indica que se va por el buen camino, y que los esfuerzos realizados comienzan a dar sus frutos. Todos pueden emplear este preparado , aunque se desaconseja su uso a las embarazadas, por su particular condición.




Debe utilizarse una planta madura de aloe, es decir de al menos cuatro años, y es importante que la miel sea también de óptima cualidad y sobre todo natural, precisamente a causa de su carácter de “portadora” de las sustancias benéficas contenidas en el aloe.
Por lo que se refiere a las reacciones que la suministración del aloe puede causar, el Padre Romano Zago advierte que no deben asustarnos. En efecto, suponen la expulsión, la liberación completa de las sustancias impuras por parte de nuestro organismo, y sobre todo, cuando se producen, tienen una duración limitada, de uno a tres días como máximo.
Por tanto, la persona que toma la bebida a base de aloe puede experimentar erupciones cutáneas, o diarrea o en los casos más acentuados, conatos de vómito: pero, según el Padre Romano, ello indica que se va por el buen camino, y que los esfuerzos realizados comienzan a dar sus frutos. Todos pueden emplear este preparado , aunque se desaconseja su uso a las embarazadas, por su particular condición.

EL CÁNCER SE PUEDE SANAR - Aloe Arborescens (la Receta) from Dom Fernández - Visual Artist on Vimeo.